Como Seria el Despertar en un Lugar donde No Existe el Dolor,

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Imagina despertar en un lugar donde no existe el dolor. Donde ninguna lágrima vuelve a caer. Donde el miedo, la enfermedad y la muerte son solo recuerdos lejanos. La Biblia describe un reino de gloria preparado por Dios para aquellos que lo aman. Un lugar donde la luz de Su presencia llena todo, donde la paz es perfecta y donde millones de redimidos adoran con alegría eterna. Allí no habrá despedidas. No habrá noches oscuras. No habrá corazones rotos. Solo la presencia del Rey, la belleza del paraíso y una felicidad que jamás tendrá fin. Hoy, quizás estés enfrentando luchas que parecen imposibles. Pero recuerda: esta vida no es el final de la historia. Dios ha preparado algo mucho más grande de lo que nuestros ojos pueden imaginar. Mantén tu fe. Sigue adelante. El cielo es real y la gloria que viene será mayor que cualquier prueba que enfrentes hoy.

Hoy Recordamos a los 7 Santos Fundadores de los Siervos de María, amigos que se santificaron juntos

Cada 17 de febrero la Iglesia celebra a los Santos Fundadores de la Orden de los Siervos de María, los “servitas”.

En el siglo XIII, un grupo de siete jóvenes -la mayoría de origen noble- originarios del reino de Florencia (hoy parte de Italia) decidieron abandonar sus riquezas para entregar sus vidas al servicio de Cristo y su Evangelio. Para poder dar aquel gran paso, los siete se encomendaron fervientemente a la Madre de Dios. Con el tiempo, el grupo daría lugar a lo que se conoce como la Orden de los Siervos de María.

Amigos en Cristo y María
 
El 15 de agosto de 1233 (fiesta de la Asunción de María) la Virgen se apareció a un grupo de siete jóvenes, casi todos de buena posición económica, dedicados al comercio. La Virgen María les pidió que renuncien al mundo y se dediquen exclusivamente a Dios y a los necesitados. En ese momento, los jóvenes ya eran parte de una cofradía llamada “los Laudenses'', en la que vivían hermosamente la piedad filial a María, pero la solicitud directa de la Madre de Dios hizo que asumieran un llamado distinto. 

Así, Buonfiglio dei Monaldi (Bonfiglio), Giovanni di Buonagiunta (Bonagiunta), Bartolomeo degli Amidei (Amadeo), Ricovero dei Lippi-Ugguccioni (Hugo), Benedetto dell’Antella (Maneto), Gherardino di Sostegno (Sosteño) y Alesio de Falconieri (Alejo) repartieron todo su dinero entre los pobres y se retiraron al Monte Senario, cerca de Florencia, a rezar y a hacer penitencia. Allí construyeron una Iglesia y una ermita, en la que vivieron austeramente por años.  

Hijos de María, siervos de Dios

En 1239, los siete fundaron la orden religiosa de “los Siervos de María”, conocidos también como la “Orden de los Servitas”, o simplemente “servitas”; después de que la Virgen se les apareciese de nuevo pidiéndoles que sigan las reglas de San Agustín para la vida en común, y les mostrase un hábito negro, recomendándoles que lo llevasen en memoria de la Pasión de su Hijo.

Al amparo de la Madre

Para el año siguiente, 1240, los servitas ya se habían hecho conocidos en toda Florencia e iban extendiendo rápidamente su obra, llegando a fundar otros conventos e iglesias. 

La característica de esta congregación es la devoción a la Santísima Virgen, la vida en soledad y el retiro. 

¿Quieres saber más sobre San Alejo Falconieri?

Lee este artículo de la Enciclopedia Católica.

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