El Coran Me Envio a Jesus,

Image
EL CORÁN ME ENVIÓ A JESÚS El mensaje que ha llevado a muchos musulmanes a buscar a Cristo Muchos creen que un musulmán jamás leería la Biblia. Pero miles comenzaron a hacerlo precisamente después de leer el Corán. ¿Por qué? Porque el mismo Corán menciona: la Torah, los Salmos, y el Evangelio. Y allí comenzó la pregunta que cambió muchas vidas: Si Dios habló antes por medio de la Torah y el Evangelio… ¿por qué no leerlos? Entonces muchos comenzaron a investigar. Y cuando abrieron la Torah, encontraron algo impactante. En Éxodo 3:14, Dios habló a Moisés desde la zarza ardiente y dijo: “YO SOY EL QUE SOY.” No era solamente un nombre. Era una revelación divina. Dios eterno. Dios sin principio. Dios existente por sí mismo. Pero siglos después, apareció Jesús de Nazaret diciendo: “Antes que Abraham fuese, YO SOY.” — Juan 8:58 Los líderes judíos entendieron perfectamente lo que estaba diciendo. Por eso quisieron apedrearlo. Jesús no hablaba solamente como profeta. Hablaba con auto...

Lecturas del Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

Lecturas del Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo C


Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (18,1-10a):

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día. Alzó la vista y vio tres hombres frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda, se postró en tierra y dijo:
«Señor mío, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un bocado de pan para que recobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a la casa de vuestro siervo».
Contestaron:
«Bien, haz lo que dices».
Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo:
«Aprisa, prepara tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz unas tortas».
Abrahán corrió enseguida a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase de inmediato. Tomó también cuajada, leche y el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba bajo el árbol, ellos comían.
Después le dijeron:
«Dónde está Sara, tu mujer?».
Contestó:
«Aquí, en la tienda».
Y uno añadió:
«Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre Sara habrá tenido un hijo».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 14,2-3ab.3cd-4ab.5 

R/.
 Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

V/. El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua. R/.

V/. El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R/.

V/. El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (1,24-28):

Hermanos:
Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios, el misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo.

Palabra de Dios

Evangelio

Evangelio según san Lucas (10, 38-42), del domingo, 21 de julio de 2019

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10, 38-42):

EN aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo:
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano».
Respondiendo, le dijo el Señor:
«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

Palabra del Señor

Comments

Popular posts from this blog

Salve Cruz Bendita Madero Sagrado,

15 Lugares Bíblicos y Su Significado (FOTOS)

Los Beneficios del Jugo de Piña y Pepino