El Coran Me Envio a Jesus,

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EL CORÁN ME ENVIÓ A JESÚS El mensaje que ha llevado a muchos musulmanes a buscar a Cristo Muchos creen que un musulmán jamás leería la Biblia. Pero miles comenzaron a hacerlo precisamente después de leer el Corán. ¿Por qué? Porque el mismo Corán menciona: la Torah, los Salmos, y el Evangelio. Y allí comenzó la pregunta que cambió muchas vidas: Si Dios habló antes por medio de la Torah y el Evangelio… ¿por qué no leerlos? Entonces muchos comenzaron a investigar. Y cuando abrieron la Torah, encontraron algo impactante. En Éxodo 3:14, Dios habló a Moisés desde la zarza ardiente y dijo: “YO SOY EL QUE SOY.” No era solamente un nombre. Era una revelación divina. Dios eterno. Dios sin principio. Dios existente por sí mismo. Pero siglos después, apareció Jesús de Nazaret diciendo: “Antes que Abraham fuese, YO SOY.” — Juan 8:58 Los líderes judíos entendieron perfectamente lo que estaba diciendo. Por eso quisieron apedrearlo. Jesús no hablaba solamente como profeta. Hablaba con auto...

No He Venido a Abolir La Ley De Los Profetas Si No Adar Plenitud, Evangelio De Hoy

Lectura Del Santo Evangelio Según San Mateo (5,17-37): #EvangelioDeHoy,

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas:
no he venido a abolir, sino a dar plenitud.

En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.

Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y silo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.

Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.

Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo.
Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”.
Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.

Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.

Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio.
También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”.

Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».
Palabra del Señor

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